23 abr. 2015

Los Vengadores, Era de Ultron: La sinergia se dispersa un poco

* * *     BUENA

Mucho esperé esta secuela por lo que me había gustado la primera entrega y las expectativas que se fueron generando eran realmente altas. "Los Vengadores" me había parecido un entretenimiento excelente, bien pensado y ejecutado con mucha pericia. El nuevo camino del cine pochoclero. Con "Los Vengadores: La Era de Ultron" no pude vivir lo mismo y me quedó un gustito un tanto amargo, no porque la película sea mala, sino porque en su afán de involucrar más y más personajes, se descuidó la tridimencionalidad de los protagonistas y se le quitó un poco de alma al guión. 
Es un entretenimiento bueno, cargado de mucha acción, personajes que nos encantan de los comics y el humor característico de Marvel, pero en su ejecución general quedó inferior a su antecesora.
Lo primero a analizar es la incorporación de nuevos jugadores. Ya en la primera entrega podíamos ver el hito de juntar un gran número de famosos superhéroes encarnados por grandes estrellas de Hollywood. Iron Man (Robert Downey Jr.), Thor (Chris Hemsworth), Capitán América (Chris Evans), Hulk (Mark Ruffalo), Viuda Negra (Scarlett Johansson) y Hawkeye (Jeremy Renner). Parecía que con tanta figura se iba a perder la esencia de cada uno, o al menos de algunos a los que le dieran menos bolilla. Whedon se las arregló para hacer que todo fluyera muy naturalmente y no fuera relegado ningún personaje. En esta segunda entrega lamentablemente no sucedió esto, sobretodo con los nuevos personajes, Scarlet Witch (Elizabeth Olsen), Quicksilver (Aaron Taylor-Johnson) y Vision (Paul Bettany). Más allá de la emoción de verlos en pantalla, ninguno de los tres sobresale demasiado y no tienen una relevancia fuerte más allá de que Whedon hizo un esfuerzo para imponerla como parte del guión, al menos con los gemelos. No llegamos a conectar demasiado con ellos, cuestión que sobre el final toma gran importancia impactando de manera negativa en el giro de la trama. Sin empatía, no hay reacción emocional a la suerte que corren los personajes, y eso fue un gol en contra. El único que realmente se destacó desde lo empático, fue Hawkeye.
Otra cuestión que no favoreció al film fue la personalidad juguetona que le imprimieron al villano Ultrón, con la voz de James Spader. Sabemos que una parte importante de los films de Marvel es el humor, pero justo concentrar gran parte de él en el malo de la película, simplemente no me pareció correcto. La idea me parece que debió ser aterrorizarnos más con Ultrón, no tratar de hacernos reír con comentarios malévolos y analogías cómicas.
Por último, creo que a esta segunda entrega de Los Vengadores le faltó un poco de carisma, de conexión con el público. Si recordamos al villano Loki (Tom Hiddleston) de la primera, su empatía fue excelente. Lo mismo con personajes como Hulk o Iron Man. Acá todo se volvió un poco más automático. Todos cumplen con su función, pero no se destacan demasiado en sus roles.
En el apartado de lo positivo, primero debo resaltar el nivel cada vez más alto de los aspectos audiovisuales. La verdad es que es una verdadera fiesta para los ojos y los oídos. Ver hechos realidad al Hulkbuster, a Vision, Hulk y hasta el mismo Ultrón, son maravillas modernas que agradecemos muchísimo. Hay peleas mano a mano, muchas explosiones y coreografías de combate muy copadas. En este aspecto no hay nada que objetar. Por otro lado, creo que el centro de la trama fue mucho más original e interesante que el del primer film, con un villano que nació como parte de un proyecto de buenas intenciones, lo que le dio una cierta dualidad que resultó atrayente. El problema fue el tratamiento que se le dio a esto en la pantalla, sin saber conectar al 100% el personaje de Ultrón con el espectador, algo que sí habían logrado con Loki.
En general el balance es positivo, porque "Los Vengadores: La Era de Ultrón" logra su cometido de entretener y continuar con la franquicia millonaria con un muy buen nivel de ejecución audiovisual, aunque en comparación con la primera entrega, el tratamiento de los personajes y la trama resultaron inferiores.
Esperemos los hermanos Russo la vuelvan a llevar hacia la sinergia de la primera entrega de Whedon.



27 mar. 2015

Home: El poder de la valentía

* * *     BUENA

"Home" es una de esas películas de DreamWorks Animation que llegan sin muchos bombos y platillos, destinadas a pasar sin mucha pena ni gloria, al menos por nuestro país. Es algo extraño esto ya que el presupuesto de producción fue de 135 millones de dólares, una número digno de tener en cuenta.
La historia de esta animación nos presenta a los Boov, una raza extraterrestre muy inteligente que va de galaxia en galaxia conquistando planetas menos desarrollados como la Tierra. A través de un sistema pacífico y muy estudiado, relegan a los habitantes originales a vivir en zonas controladas y ellos se quedan con el 90% del planeta. Entre los Boov hay uno muy particular, uno al que todos llaman Oh. Si vieron el trailer, entenderán de donde viene el nombre.
Oh, con la voz del actor Jim Parsons, es un Boov diferente, que no se amolda a las formas de su propio pueblo. En su llegada a la Tierra se topa por accidente con Tip (Rihanna), una adolescente que se escapó de la conquista y está a la busca de su madre, que fue reubicada con todos los demás humanos.
A partir de acá comienza el plato fuerte de la trama, en el cual ambos aprenden lecciones sobre la valentía, el poder del diálogo, la amistad y el amor. De a poco nos va mostrando que para vivir en verdadera paz hace falta comprensión y valentía para hacer valer la palabra y la justicia.
Sinceramente pensé que iba a ser una película mediocre, sin mucho que transmitir al espectador, pero la verdad es que me sorprendió de buena manera. Si bien no va a ser la animación del año, creo que es divertida, comunica buenos valores y lo hace sin subestimar al público. Tiene algunos elementos un tanto dulzones para mi gusto, que llegan por momentos a ser cursis, pero más allá de esto en general se las arregla para que llegar tanto a grandes como chicos. Particularmente me divirtió mucho el personaje de Steve Martin, el Capitán Smeck, que recuerda al bizarro Julien de Sacha Baron Cohen en "Madagascar".
La animación esta muy bien hecha, aunque la percibí un tanto carente de imaginación. Todo el tiempo da la sensación de que se podría haber logrado que los Boov fueran más lindos o divertidos, al igual que los Gorg, la raza villana que persigue incansablemente a los Boov por todo el universo.
Es un film entretenido del cual no nos acordaremos demasiado en el futuro, salvo que le vaya realmente bien con la recaudación y logre convertirse en franquicia, cosa que dudo. Divierte, deja algunos buenos mensajes y la animación está bien realizada. La historia en sí no es de lo más original y tiene algunos toques azucarados que están de más. Pasable.



26 mar. 2015

Mommy: Una relación de amor y de sombras

* * * * *  EXCELENTE

Xavier Dolan es un reconocido director y actor canadiense que allá por el año 2009 desnudó una conflictiva relación materno-filial en “Yo maté a mi madre”, relaciones que, desde de allí, han nutrido su filmografía desde distintas perspectivas. Pese a su juventud, ha realizado largometrajes de gran calidad desde el punto de vista argumentativo/visual. Y “Mommy” (2014), su última cinta, no deja de ser una excepción a ello.
Ganadora del Premio del Jurado en el último Festival de Cannes y una de las nueve cintas preseleccionadas elegidas como finalistas en la categoría de "Mejor Película de habla no Inglesa" para los Oscar 2015, “Mommy” se centra en una Canadá ficticia. Allí se ha sancionado una ley que habilita a padres a dejar sus hijos bajo el cuidado del sistema de salud estatal, si éstos presentan graves problemas de adaptabilidad social. Die Despres, una madre viuda, intenta educar en su casa a Steve, su hijo que padece ADHD y que causó un incendio estando internado. Mediante una relación tensa, donde el amor vincular se mezcla con la violencia familiar, intentarán sobreponerse a todas las dificultades. Así es como Kyla, una vecina, ofrecerá su ayuda, involucrándose de una manera muy especial en las vidas de Steve y Die.
Lo interesante de la trama es que no centra su abordaje en un vínculo simbiótico y, hasta por momento enfermizo, de una madre con su hijo ni tampoco la reduce al desarrollo de una única visión, sino que le incorpora un tercer condimento. Y esto es lo que la hace rica en contenido y en matices: una relación de dos que se torna de tres (madre, hijo y vecina), complejizándola de una manera extraordinaria. Así, la película va tejiendo cada arista de una manera aguda, directa, cruda, sin fisuras y emotiva. Anne Dorval, Antoine-Olivier Pilon y Suzanne Clément son los actores que han logrado un trabajo impecable a través de una química que desborda los límites de la pantalla.
Hay cierta calidez en la película, ya sea desde las actuaciones o desde los diálogos perfectamente construidos para personajes que concentran un gran caudal de emociones a explotar. Aún en la crudeza de ciertas escenas, en las sombras que éstas proyectan, hay luz y esperanza para los protagonistas y eso conmueve y motiva al espectador a través de un cúmulo de escenas muy bien fotografiadas y estratégicamente colocadas en el montaje.
Es de esta manera que Dolan filma la película en cuadros limitados en la pantalla. Solo en ciertas ocasiones, el ojo atento de un espectador experimentado podrá descubrir que los planos se van abriendo hacia la izquierda y la derecha. ¡Qué gran recurso cinematográfico! No sólo le da prolijidad a cada escena sino que hay un contenido que la trama va desnudando a través de su utilización. Porque la ampliación de los cuadros se sincroniza con los cambios que van experimentando los personajes, los nuevos horizontes que parecen dotar de esperanza a sus futuros. Hay toda una construcción en la historia que se despliega a través de este recurso y eso es lo que debe subrayarse: cuando un director usa un determinado recurso para acompañar la trama y cuando éstos se encuentran conjugados y armonizados con lo se ve en la pantalla, es cuando se dota de plena justificación a ese uso.
El apartado musical no puede dejar de ser reconocido y valorado. Con canciones que van desde Andrea Boccelli, pasando por Dido, Eiffel 65 y Oasis para terminar en Celine Dion, la música asume un rol primordial. No solo va acompañando las distintas situaciones que la historia va planteando sino que define los estados de ánimos de los personajes e, incluso, redondea la apertura de sus vidas hacia la redención.
Un gran trabajo y un producto final loable que no debe mantenerse oculto y que merece ser tenido en cuenta. Hace tiempo que una película no me conmueve hasta las lágrimas y “Mommy” lo ha logrado. Después de esta confesión, más nada puedo agregar.

Crítica realizada por Leonardo Arce.


22 mar. 2015

Insurgente: Se mantiene a flote

* * *     BUENA

"Insurgente" es la segunda parte de la franquicia juvenil escrita por Verónica Roth. La verdad que esta saga corre con la desventaja de haber saltado a la fama después de "Los Juegos del Hambre", lo que le quitó el factor frescura y la hizo caer en la comparación odiosa con esta última. En una época en la que todo el cine pasa por películas de superhéroes, secuelas y sagas para adolescentes, "Insurgente" no parece traer nada nuevo, pero más allá de esto no debemos quitarle mérito por haber logrado su propio público y poder ofrecer una historia que sin ser super original, logra mantener entretenido al espectador.
Esta segunda parte adolece de un fenómeno que suele atacar a todas aquellas sagas que empiezan con el pie derecho su paso por los cines, que es darle más importancia o enfocar más los esfuerzos en brindar escenas de acción vertiginosas y pirotécnicas que en trabajar más profundamente sobre el guión y fortalecer la interacción de los personajes. Pareciera ser casi inevitable, salvo contadas excepciones en las que las secuelas han sido mejores que el producto original. ¿Esto quiere decir que la trama en "Insurgente" es chota? No, pero se nota que podrían haber hecho un trabajo de mayor calidad, pero como ya lo sabemos, en el negocio del cine mandan los números, y estos suelen responden a la espectacularidad de la puesta en escena con un soporte mínimo de guión.
En esta ocasión, el director Robert Schwentke ("Red", "Plan de Vuelo") retoma la historia luego de que Tris (Shailene Woodley) y Cuatro (Theo James) comenzaran una revolución en contra de Jeanine (Kate Winslet) y su régimen dictatorial. Junto a Caleb (Ansel Elgort) y Peter (Miles Teller), son perseguidos por las fuerzas dominadas de Osadía que buscan apresarlos y encontrar a un divergente poderoso que los ayude a abrir un mensaje oculto en un envase que dejaron los Fundadores. Básicamente la película se centra en la persecución. Luego con una vuelta de tuerca, nos presentan el personaje de Evelyn (Naomi Watts), la líder se los "Sin Facción", que acá tiene un protagonismo bastante acotado. Esperemos en las próximas entrega se destaque más.
Desde lo audiovisual, está muy bien lograda, con algunas secuencias de acción de alta calidad y buenos efectos especiales. Por otro lado la química entre los protagonistas va mejorando, con excepción de las intervenciones de Ansel Elgort que realmente me parecen de relleno... como que podría no estar y sería casi lo mismo. Se notó que se endulzaron con las buenos resultados de la primera entrega y acá tiraron un poco la chancleta con respecto al guión, aunque se las arreglan para mantener interesado al público.
Algo que no me gusta, pero como dije anteriormente responde a los números de recaudación, es la  iniciativa para separar el cierre de la historia en dos películas. Esto lo vimos con "Los Juegos del Hambre" y sabemos que más allá de la recaudación doble, los resultados en términos de calidad no fueron los mejores. Esperemos puedan superar las expectativas y entregar dos cierres explosivos, no sólo en términos de acción sino también en cuanto al destino de los personajes.



20 mar. 2015

Directo al corazón: Al Pacino se amiga con la comedia

* * *     BUENA

"Directo al corazón" es una de esas películas menores, que pasan medias desapercibidas por los cines y que podrían funcionar tranquilamente como film televisivo. Dicho esto, puedo decir que es disfrutable, un poco banal quizás, pero Al Pacino se las arregla para mantenerla arriba.
La historia se centra en Danny Collins, un veterano estrella del rock mundial que llega a un punto de su vida en la que se da cuenta que se ha salido de la ruta que se había trazado cuando era joven, tenía ideales y ganas de cambiar el mundo. Con una novia que bien podría ser su hija, adicciones varias como el alcohol y la cocaína, una vida solitaria, recibe de su único amigo y manager una carta que le escribió el mismísimo John Lennon cuando era joven y nunca llegó a sus manos por un error en el envío. La carta no decía otra que tratara de mantenerse fiel a su persona y su música, cosa que no hizo. A partir de esta revelación, Danny decide dar un giro de 180 grados a su vida y entre otras cosas, buscar a su hijo al cual abandonó hace años para seguir con su carrera en el rock. Su hijo ya adulto tiene esposa y una hijita.
Como pueden leer, la trama no es de lo más original, ya que es otro de esos productos centrados en un anti héroe que busca la redención. Acá es cuando pierde trascendencia la película, porque no aporta nada nuevo. Por otra parte, en pos del aura cómico, algunas situaciones que deberían verse más tensas y dramáticas pasan con demasiada comodidad y liviandad, derivando en que pierda también un poco de credibilidad la historia. Entonces, ¿dónde está lo bueno de "Directo al corazón"? En sus personajes, sobre todo en un Al Pacino que finalmente parece haber logrado ese equilibrio entre actor dramático y comediante. Sus últimas incursiones en el humor no habían sido de lo más auspiciosas, recordemos sino "Tres tipos duros" y "Jack and Jill" en las que su participación parecía un chiste de mal gusto. Con esta nueva comedia logra redimirse y demostrar que tiene madera para el género. Los secundarios también hacen un buen laburo, sobretodo Bobby Cannavale ("Blue Jasmine", "Spy") como el hijo abandonado de Al Pacino.
En general "Danny Collins" entretiene y mantiene interesado al espectador. No es de los mejor que vas a ver este año ni cerca, pero si tenés que cumplir con alguna invitación al cine, no te hagas problema que safa.



19 mar. 2015

La Cenicienta: Calcar no siempre funciona

* *    REGULAR

Lamentablemente no comparto el entusiasmo de varios colegas por esta adaptación en acción real que realizó Disney de uno de sus clásicos más famosos, "L Cenicienta", de la mano del director Kenneth Branagh.

Para comenzar, no noté grandes esfuerzos por otorgarle personalidad propia a la película. Tanto Branagh como el guionista Chris Weitz se limitaron a dar vida al relato tal cual lo conocíamos, con elementos de narración y un tono desajustados para estos tiempos actuales. "Maléfica", con todos sus defectos, al menos trataba de ofrecer algo nuevo, original. Con esta nueva Cenicienta sentí que todo fue un revival pero de menor calidad a la película animada de 1950. Tiene algún que otro elemento nuevo, pero son demasiado sutiles.
Elegiría mil veces disfrutar de la versión cincuentosa de dibujos animados y no volver a bostezar como loco con esta versión nueva. Aquella producción era un relato más mágico, con más humor, con dinamismo y calidez. La parte más discutible si se quiere tenía que ver con la visión un poco machista pero normal para la época. Así y todo, Cenicienta era una heroína. En esta nueva adaptación todo sucede de manera más artificial, más forzado, y a pesar de su contante esfuerzo por emular aquella versión clásica de los cincuentas, no logra el mismo efecto. 
Los personajes están tan caricaturizados que bordan la ridiculez, como es el caso de las hermanastras, el ayudante lagartija y hasta la mismísima hada madrina. En lugar de darle realismo a los personajes y caricaturizar a los animales del relato, por ejemplo, buscaron el proceso inverso. Los ratoncitos, con los que se podía jugar más en la parte de animación, terminan siendo aburridos, demasiado "reales" y casi de relleno para la trama.
Otras cuestiones que resultaron muy empalagosas fueron los tonos pasteles impregnados en toda la estética del film y el vestuario exagerado de dudoso gusto. No entiendo la gente que habla del vestuario de esta película de manera positiva. Es como alabar el vestuario de Julia Roberts en "Mirror, Mirror".
Gana algunos puntos por la historia en sí, pero esto es mérito del gran Charles Perrault y los guionistas de Disney de antaño. Los actores tampoco están mal, sobretodo Cate Blanchett y la protagonista Lily James. Hay también algunas escenas muy bien logradas como por ejemplo el gran baile de gala organizado por el príncipe en donde se nota la mano detallista de Branagh, pero en general esta adaptación deja un gusto desabrido y sensación de empacho visual. No diría que es de lo mejorcito en adaptaciones de dibujos animados clásicos a acción real.



9 mar. 2015

Autómata: Filosofía barata y zapatos de... robots

* * *     BUENA

Coproducida por España y Bulgaria, "Autómata" es una película tributaria de esa nueva moda cinematográfica del Nuevo Mundo de realizar cine hablado en inglés (al estilo "Ágora" de Alejandro Amenábar), aún cuando no se trate del idioma autóctono. Un detalle para tener en cuenta, como si el hecho de que estuviera hablada en la lengua anglosajona diera prestigio. Pero dejando de lado esa nota de color, nos encontramos ante un exponente de ciencia ficción con tintes policiales, con una mirada poco esperanzadora del futuro que pretende invitar al espectador a la reflexión moral.
Antonio Banderas protagoniza y produce esta cinta. Hay que reconocer el esfuerzo de una producción limitada en presupuesto. Sin grandes efectos especiales, logra recrear una atmósfera apocalíptica de forma convincente. Y eso no es un dato menor en relación a la trama que se plantea.
En aquel futuro, nuestro planeta atraviesa un proceso de desertización y la población padece las consecuencias de siglos de contaminación. Ciudades amuralladas en medio del desierto son habitadas no sólo por seres humanos sino también por robots al servicio de ellos. Jacq Vaucan (Antonio Banderas), un agente de seguros de una compañía robótica, investiga la adulteración ilegal de un autómata que lo llevará a ciertos descubrimientos que pondrán en peligro la preservación humana o cambiarán la vida de su especie para siempre.
La historia puede dividirse en dos etapas. La primera transcurre dentro de la ciudad, donde comienza a plantearse la trama de manera interesante. Ese es el mundo conocido, en donde los autómatas se rigen por dos protocolos: no dañar a seres humanos y no automodificarse. Pero una serie de eventos pretende desconfigurar lo que, hasta ese momento, se conocía. En este punto, la intriga es un vehículo muy efectivo y se le da un buen uso. La segunda parte transcurre fuera de la ciudad, en donde Jacq se topa con autómatas de inteligencia superior a la humana. Se ve envuelto en una conspiración que pondrá en peligro su vida y la de su familia. El gran problema del guión está en su incapacidad para engarzar ambas partes. Se trata de un planteo bien estructurado desde su inicio que va desinflándose en su desarrollo y desenlace. Esto origina una película pesada, aburrida y con poca trascendencia.
Estas fallas en su libreto generan diálogos incoherente y escenas completamente prescindibles. Aunque uno puede percibir buenas intenciones en sus cimientos. Toda la trama se orientaba hacia los dilemas morales y existenciales del protagonista, que vendría a representar, en términos generales, a la humanidad. Los planteos ecologistas, las ideas acerca del uso responsable de la tecnología, el instintos de preservación, la noción de una sociedad futura salvaje y las consecuencias de la inteligencia artificial, intentan disparar la reflexión del espectador. Pero queda sólo ahí, en buenas intenciones, sin poder generar los espacios necesarios para que esa reflexión se profundice.
En cuanto a lo técnico/artístico, refuerzo la idea que manifesté anteriormente. Tanto en el diseño de los escenarios como en el de los robots se vislumbran los escasos recursos y el correcto uso de ellos para explotarlos a su máxima expresión. Estas cuestiones merecen ser subrayadas porque abultados presupuestos no garantizan resultados positivos.
En resumen, una buena película que queda a mitad de camino, pero que constituye una buena tentativa de proponer una arista más profunda.

Crítica realizada por Leonardo Arce.



7 mar. 2015

McFarland sin límites: El otro Estados Unidos

* * *     BUENA

La factoría Disney tiene entre sus productos algunas divisiones especializadas en distintos tipos de públicos y sub géneros dentro de la propuesta familiar, que es su pilar principal. De esta manera tenemos las películas animadas que se hacen en conjunto con Pixar, las de superhéroes de Marvel, las basadas en cuentos clásicos llevados a acción real, las de la naturaleza y la hermana menos popular... las historias de superación (algunas basadas en hechos reales) dirigidas al público familiar más conservador. "McFarland" se ubica en este último grupo junto a títulos como "The Rookie", "Secretariat" y "Million Dollar Arm", entre otras. ¿Por qué es la hermana menos popular? Porque no presenta historias mágicas, de moda o con personajes atractivos para los niños. Son más bien narraciones de sucesos en Estados Unidos que llevaron a la superación de un personaje o varios de ellos. Va más dirigido a un público adulto con hambre de relatos de un mundo mejor. Dicho esto, me parece que "McFarland" es una historia que sin ser muy impactante, está bien llevada a la gran pantalla.
El film nos ofrece las crónicas de Jim White (Kevin Costner), un profesor de educación física que por su mal temperamento se ve obligado a mudarse a un pueblito muy humilde de actividad agrícola y con 90% de población mexicana. Al principio odia el lugar y se odia por ponerse en esa situación a él y su familia. Luego comienza a trabajar en el colegio de la zona y nota que varios de sus alumnos, que han sido olvidados por el sueño americano, son grandes atletas en potencia por cómo corren todo el tiempo para llegar de sus casas al colegio y del colegio a sus trabajos. El core del relato está en como los protagonistas logran superar sus prejuicios y unirse para poner a McFarland en el mapa.
Para una persona nacida en Manhattan, Nueva York, la experiencia de descubrir que en la periferia de USA hay pueblos bastante pobres con población de inmigrantes dedicada a la actividad agrícola puede resultar revelador, pero para un espectador de nuestros pagos, eso es moneda corriente. Acá se puede decir que la historia pierde un poco de impacto. Más allá de esto, el guión en general es bueno y provoca que uno se quiera involucrar con él.
Por otro lado, Kevin Costner demuestra que es un gran actor y que puede seguir llevando adelante protagónicos exitosos. En esta cinta está muy convincente y bien acompañado por María Bello y Carlos Pratts.
Como conclusión, diría que es un buen film sobre la superación del ser humano y como uniendo fuerzas puede llegar a cosas importantes. La historia no es de lo más original pero está bien contada y nos instruye un poco sobre un deporte del cual conocemos muy poco, el cross country.



5 mar. 2015

Focus: Estafa entretenida pero tramposa

* * *     BUENA

"Focus" es la nueva película de comedia/acción de la dupla de directores Glenn Ficarra y John Requa, responsables de otros títulos reconocidos como "Loco y estúpido amor" y "I love you Philip Morris".
Este nuevo proyecto es más liviano y comercial que "I love you...", más al estilo de "Loco y estúpido...", aunque presenta algunas cuestiones inverosímiles y exageradas que le bajan el nivel.
La trama de la película se centra en Nicky (Will Smith), un estafador de gran carisma y talento que lleva adelante una organización criminal con verdaderos profesionales en el arte de robar. Un buen día se topa en un restaurante con una rubia infartante que lo "seduce" para luego poder robarle junto a un cómplice, cuestión que nuestro protagonista ya había advertido a los 3 segundos del momento en que Jess (Margot Robbie) lo había abordado. Al sabotear su intento de hurto, y sólo porque la blonda le cayó bien, Nicky decide darle algunos concejos de la calle para que no termine presa a causa de torpeza. A partir de acá, se establece una relación entre ambos que transita desde la interacción maestro-discípulo hasta el plano amoroso, pasando por una serie de mentiras y engaños varios entre medio.
Debo admitir de que más allá de que uno advierte de manera un tanto grosera la poca factibilidad de alguna de las estafas que se llevan a cabo en "Focus", resulta entretenida y permite que nos involucremos con la pareja protagonista, perdonándole algunas carencias y clichés del género. Un ejemplo claro de esto es la escena de apuestas contra el magnate Liyuan (BD Wong) en un partido de fútbol americano. Todo es tensión y emoción hasta que al final de la secuencia la perjudican al remarcar demasiado algunas explicaciones no necesarias.
Como argentino, debo decir que me gustó mucho ver cómo los directores mostraron la ciudad de Buenos Aires en las escenas que filmaron en nuestro país. Hoteles de lujo de la Recoleta, Puerto Madero, la Boca, Palermo. Se muestra Buenos Aires como la ciudad cosmopolita que es, con gente sofisticada, y no como un lugarsucho del tercer mundo como ha pasado en otros títulos hollywoodenses.
En cuanto al humor, diría que el resultado es irregular. Por momentos funciona, con un carismático Will Smith y una Margot Robbie sexy y divertida, pero por otros se tornan un tanto sobreactuados y los diálogos sólo logran sacar una tímida mueca parecida a una sonrisa.
Si hay algo que les gusta incorporar en sus trabajos a Ficarra y Requa, son las vueltas de tuerca inesperadas y bizarras. "Focus" no es la excepción y vuelven a presentar un twist de 180 grados que finalmente también termina pareciendo forzado y un tanto tirado de pelos.
Conclusión: La película se disfruta por su pareja protagonista que tiene buena química y carisma, por algunos toques creativos a la hora de presentar las estafas y porque gran parte de la acción tiene lugar en nuestro país. Por otro lado, es irregular en su humor y nudos de la trama, presentando algunos clichés básicos que le bajan categoría a la propuesta. Disfrutable.



28 feb. 2015

La mirada del amor: Mirada poco profunda

* * *     BUENA

Drama adulto muy dramático, pero que no molesta. Así podemos definir a esta cinta protagonizada por Annette Benning (“Belleza Americana”) y Ed Harris (“Pollock”), a quien se le suma el extrañable Robin Williams, en sus últimas colaboraciones en el cine. Pero con esto no quiero decir que la trama esté diseñada para inducir el llanto del público. Todo lo contrario: cuenta una historia muy particular a través de un personaje que busca el renacer de su vida para creer en la posibilidad de darse una oportunidad. Un instinto casi de superación con el que muchos pueden identificarse.
No hay dudas de que los nominados al Oscar Annette Benning y Ed Harris, como protagonistas de esta cinta, demuestran toda su pericia actoral y llevan a buen puerto sus personajes. Ambos logran vincularse muy bien en pantalla y son bastante creíbles. Incluso las pocas y breves apariciones de Robin Williams son efectivas. Si lugar a dudas, un elenco con figuras de notable capacidad artística aseguran una construcción digna de los personajes, más aún en películas que asientan las bases de sus tramas en ellos. Y creo que de eso podemos ser consientes.
El argumento es el siguiente: Nikki (Annette Benning) es una triste mujer que enviudó hace cinco años. Su esposo, Garret (Ed Harris), falleció ahogado nadando cuando celebraban su trigésimo aniversario. Aún mantiene vivo su recuerdo, aunque ha logrado reconstruir su monótona vida gracias a las visitas de su hija y a su amistad con su vecino Roger (Robin Williams). Pero un día conoce a Tom, un hombre idéntico a Garret (interpretado también por Ed Harris) y decide comenzar una relación con él, desestabilizando su vida y sus recuerdos.
La trama parece resultar mucho más profunda de lo que uno cree, pero el enfoque que le da su director no es muy pretencioso sino más bien sencillo. Creo que buscaba eludir todos esos planteos morales y psicológicos de su protagonista, planteos muy comunes que historias de esta naturaleza suelen disparar. Esa decisión no es desacertada, pues la película se va desarrollando de manera uniforme; todo va sucediendo a un ritmo correcto y agradable para la paciencia de cualquier espectador. Pero particularmente considero que la visión del director implica no correr ningún tipo de riesgo. El desarrollo de aquella profundidad de la que carece hubiese realzado la trama. Sólo se trata de un gusto meramente personal. Si bien es cierto de que poner en pantalla esos “riesgos” puede transformarse en un arma de doble filo, no es menos cierto que el director se olvidaba de algo medular: contaba con Benning. Una actriz de probada solvencia hubiese hecho maravillas con los conflictos internos de su personaje: el ver retornar a su esposo en aquel parecido físico, los sentimientos que ello implica y los movimientos desestabilizadores que ello genera. No quiero decir que eso no suceda (eso forma parte del desarrollo de la trama), pero no es abordado desde la subjetividad del personaje sino de la objetividad de los hechos.
Rescato el trabajo del director en la muy lograda introducción de la cinta, tanto desde lo actoral como de lo estético (un buen flashback para presentarnos el presente y el pasado de la protagonista). Fue un modo elegante de sumergirnos en la historia.
En definitiva, es una película que tiene una buena base pero que le ha faltado ese condimento necesario para escalonar un poco en su calificación final. Llega a la meta pero en el camino le han quedado cosas. Sin embargo, disfrutable gracias a sus actuaciones.

Crítica realizada por Leo Arce.



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