23 abr. 2015

Los Vengadores, Era de Ultron: La sinergia se dispersa un poco

* * *     BUENA

Mucho esperé esta secuela por lo que me había gustado la primera entrega y las expectativas que se fueron generando eran realmente altas. "Los Vengadores" me había parecido un entretenimiento excelente, bien pensado y ejecutado con mucha pericia. El nuevo camino del cine pochoclero. Con "Los Vengadores: La Era de Ultron" no pude vivir lo mismo y me quedó un gustito un tanto amargo, no porque la película sea mala, sino porque en su afán de involucrar más y más personajes, se descuidó la tridimencionalidad de los protagonistas y se le quitó un poco de alma al guión. 
Es un entretenimiento bueno, cargado de mucha acción, personajes que nos encantan de los comics y el humor característico de Marvel, pero en su ejecución general quedó inferior a su antecesora.
Lo primero a analizar es la incorporación de nuevos jugadores. Ya en la primera entrega podíamos ver el hito de juntar un gran número de famosos superhéroes encarnados por grandes estrellas de Hollywood. Iron Man (Robert Downey Jr.), Thor (Chris Hemsworth), Capitán América (Chris Evans), Hulk (Mark Ruffalo), Viuda Negra (Scarlett Johansson) y Hawkeye (Jeremy Renner). Parecía que con tanta figura se iba a perder la esencia de cada uno, o al menos de algunos a los que le dieran menos bolilla. Whedon se las arregló para hacer que todo fluyera muy naturalmente y no fuera relegado ningún personaje. En esta segunda entrega lamentablemente no sucedió esto, sobretodo con los nuevos personajes, Scarlet Witch (Elizabeth Olsen), Quicksilver (Aaron Taylor-Johnson) y Vision (Paul Bettany). Más allá de la emoción de verlos en pantalla, ninguno de los tres sobresale demasiado y no tienen una relevancia fuerte más allá de que Whedon hizo un esfuerzo para imponerla como parte del guión, al menos con los gemelos. No llegamos a conectar demasiado con ellos, cuestión que sobre el final toma gran importancia impactando de manera negativa en el giro de la trama. Sin empatía, no hay reacción emocional a la suerte que corren los personajes, y eso fue un gol en contra. El único que realmente se destacó desde lo empático, fue Hawkeye.
Otra cuestión que no favoreció al film fue la personalidad juguetona que le imprimieron al villano Ultrón, con la voz de James Spader. Sabemos que una parte importante de los films de Marvel es el humor, pero justo concentrar gran parte de él en el malo de la película, simplemente no me pareció correcto. La idea me parece que debió ser aterrorizarnos más con Ultrón, no tratar de hacernos reír con comentarios malévolos y analogías cómicas.
Por último, creo que a esta segunda entrega de Los Vengadores le faltó un poco de carisma, de conexión con el público. Si recordamos al villano Loki (Tom Hiddleston) de la primera, su empatía fue excelente. Lo mismo con personajes como Hulk o Iron Man. Acá todo se volvió un poco más automático. Todos cumplen con su función, pero no se destacan demasiado en sus roles.
En el apartado de lo positivo, primero debo resaltar el nivel cada vez más alto de los aspectos audiovisuales. La verdad es que es una verdadera fiesta para los ojos y los oídos. Ver hechos realidad al Hulkbuster, a Vision, Hulk y hasta el mismo Ultrón, son maravillas modernas que agradecemos muchísimo. Hay peleas mano a mano, muchas explosiones y coreografías de combate muy copadas. En este aspecto no hay nada que objetar. Por otro lado, creo que el centro de la trama fue mucho más original e interesante que el del primer film, con un villano que nació como parte de un proyecto de buenas intenciones, lo que le dio una cierta dualidad que resultó atrayente. El problema fue el tratamiento que se le dio a esto en la pantalla, sin saber conectar al 100% el personaje de Ultrón con el espectador, algo que sí habían logrado con Loki.
En general el balance es positivo, porque "Los Vengadores: La Era de Ultrón" logra su cometido de entretener y continuar con la franquicia millonaria con un muy buen nivel de ejecución audiovisual, aunque en comparación con la primera entrega, el tratamiento de los personajes y la trama resultaron inferiores.
Esperemos los hermanos Russo la vuelvan a llevar hacia la sinergia de la primera entrega de Whedon.



26 mar. 2015

Mommy: Una relación de amor y de sombras

* * * * *  EXCELENTE

Xavier Dolan es un reconocido director y actor canadiense que allá por el año 2009 desnudó una conflictiva relación materno-filial en “Yo maté a mi madre”, relaciones que, desde de allí, han nutrido su filmografía desde distintas perspectivas. Pese a su juventud, ha realizado largometrajes de gran calidad desde el punto de vista argumentativo/visual. Y “Mommy” (2014), su última cinta, no deja de ser una excepción a ello.
Ganadora del Premio del Jurado en el último Festival de Cannes y una de las nueve cintas preseleccionadas elegidas como finalistas en la categoría de "Mejor Película de habla no Inglesa" para los Oscar 2015, “Mommy” se centra en una Canadá ficticia. Allí se ha sancionado una ley que habilita a padres a dejar sus hijos bajo el cuidado del sistema de salud estatal, si éstos presentan graves problemas de adaptabilidad social. Die Despres, una madre viuda, intenta educar en su casa a Steve, su hijo que padece ADHD y que causó un incendio estando internado. Mediante una relación tensa, donde el amor vincular se mezcla con la violencia familiar, intentarán sobreponerse a todas las dificultades. Así es como Kyla, una vecina, ofrecerá su ayuda, involucrándose de una manera muy especial en las vidas de Steve y Die.
Lo interesante de la trama es que no centra su abordaje en un vínculo simbiótico y, hasta por momento enfermizo, de una madre con su hijo ni tampoco la reduce al desarrollo de una única visión, sino que le incorpora un tercer condimento. Y esto es lo que la hace rica en contenido y en matices: una relación de dos que se torna de tres (madre, hijo y vecina), complejizándola de una manera extraordinaria. Así, la película va tejiendo cada arista de una manera aguda, directa, cruda, sin fisuras y emotiva. Anne Dorval, Antoine-Olivier Pilon y Suzanne Clément son los actores que han logrado un trabajo impecable a través de una química que desborda los límites de la pantalla.
Hay cierta calidez en la película, ya sea desde las actuaciones o desde los diálogos perfectamente construidos para personajes que concentran un gran caudal de emociones a explotar. Aún en la crudeza de ciertas escenas, en las sombras que éstas proyectan, hay luz y esperanza para los protagonistas y eso conmueve y motiva al espectador a través de un cúmulo de escenas muy bien fotografiadas y estratégicamente colocadas en el montaje.
Es de esta manera que Dolan filma la película en cuadros limitados en la pantalla. Solo en ciertas ocasiones, el ojo atento de un espectador experimentado podrá descubrir que los planos se van abriendo hacia la izquierda y la derecha. ¡Qué gran recurso cinematográfico! No sólo le da prolijidad a cada escena sino que hay un contenido que la trama va desnudando a través de su utilización. Porque la ampliación de los cuadros se sincroniza con los cambios que van experimentando los personajes, los nuevos horizontes que parecen dotar de esperanza a sus futuros. Hay toda una construcción en la historia que se despliega a través de este recurso y eso es lo que debe subrayarse: cuando un director usa un determinado recurso para acompañar la trama y cuando éstos se encuentran conjugados y armonizados con lo se ve en la pantalla, es cuando se dota de plena justificación a ese uso.
El apartado musical no puede dejar de ser reconocido y valorado. Con canciones que van desde Andrea Boccelli, pasando por Dido, Eiffel 65 y Oasis para terminar en Celine Dion, la música asume un rol primordial. No solo va acompañando las distintas situaciones que la historia va planteando sino que define los estados de ánimos de los personajes e, incluso, redondea la apertura de sus vidas hacia la redención.
Un gran trabajo y un producto final loable que no debe mantenerse oculto y que merece ser tenido en cuenta. Hace tiempo que una película no me conmueve hasta las lágrimas y “Mommy” lo ha logrado. Después de esta confesión, más nada puedo agregar.

Crítica realizada por Leonardo Arce.


14 feb. 2015

Cincuenta sombras de Grey: El erotismo pop

* *     REGULAR

Mucho se esperaba esta adaptación de la novela erótica - romántica de E. L. James que causó furor entre las mujeres del mundo. Debo admitir que la historia original en sí ya me parecía bastante machista y básica, por lo que su llegada al cine tampoco me emocionó demasiado.

En primer lugar estamos hablando de una historia erótica, con algunos detalles explícitos en la escritura que no fueron llevados a la gran pantalla. Los estudios que compraron los derechos consideraron que comercialmente era mejor hacer una película apta para personas mayores de 13 años, por lo cual suavizaron y recortaron las escenas de sexo. O sea... tenemos un film por definición erótico con escasas y suaves escenas de sexo... todo mal.
Por otro lado, el enfoque de la historia escrita es al menos discutible y criticable. La protagonista femenina se enamora perdidamente de un misógino incapaz de brindar amor verdadero, cuya libido no funciona si no hay violencia y frialdad en el acto sexual. Mientras más duro e imbécil es el protagonista masculino, más se enamora la protagonista. ¿Les suena? ¿Algún encasillamiento probablemente? ¿Un poco machista quizás? La esencia del relato es apelar a la supuesta necesidad patológica que tienen las mujeres de tratar de cambiar la personalidad de los hombres, de "salvarlos" de su estado primitivo y convertirlos en príncipes azules. A esto le digo... Bull Shit! Esto fortalece la idea de que las mujeres son estúpidas y eso está mal. Recuerdo una foto que anda dando vueltas con 3 chicas del club de fans de "Fifty shades of Grey" de espaldas, cuyas remeras e conjunto forman la palabra "sumisas"... Realmente patético.
Por el lado de las interpretaciones, debo decir que me parecieron correctas, que cumplen con las exigencias del rol. Ni Jamie Dornan (Mr. Grey) ni Dakota Johnson (Anastasia Steele) nos brindaron interpretaciones dignas de Oscar, pero se nota que investigaron y se tomaron sus roles en serio. Dakota destiló inocencia y sexyness como debía y Jamie ofreció un joven, sofisticado y traumado Mr. Grey, aunque podría haber sido un poco más oscuro.
Como conclusión diría que el producto final no es bueno ya que en pos de rédito comercial, se sacrificó el erotismo que la hacía interesante en primer lugar. Por otro lado, la interacción que plantearon entre los dos protagonistas me resultó un tanto infantil, lo que sumado a la falta de sexo hizo que la experiencia sea mediocre.
Ya anunciaron que van a filmar dos secuelas más, que si siguen esta misma línea serán igual de desabridas que la experiencia cinematográfica inicial. 
No recomendable.



12 feb. 2015

Birdman o (La inesperada virtud de la ignorancia): Convertirse en personaje

* * * *  MUY BUENA

"Birdman" es una de esas sorpresas que llegó con poca promoción a las salas de nuestro país. Venía con muy buenos ingredientes y referencias, pero como toda película de corte independiente y de autor, no recibió mucha atención por parte de las grandes distribuidoras y salas de cine.
Desde el inicio se perfiló como film potente para competir por premios cinematográficos, entre ellos el Golden Globe y el Oscar 2015. 
Dirigida por el prestigioso director mexicano Alejandro Gonzalez Iñárritu ("Babel", "Amores Perros") y protagonizada por Michael Keaton ("Batman", "Beetlejuice"), Emma Stone ("Historias Cruzadas"), Edward Norton ("El Ilusionista") y elenco; la historia nos muestra la vida de Riggan, un ex super héroe de acción de la gran pantalla hollywoodense, que luego de dejar su emblemático personaje, lucha por ser tomado en serio en el cruel ambiente artístico, para lo cual monta una importante obra de teatro en Nueva York con la que pretende consagrarse, cosa que no le va a ser para nada fácil.
Puntos fuertes de esta propuesta: En primer lugar quiero resaltar la trama. Tomar una historia simple como el ascenso y el descenso de un artista en Hollywood no parece ser la gran cosa, pero el enfoque que le dieron los guionistas argentinos Armando Bo y Nicolás Giacobone, junto a Alexander Dinelaris y el mismo Gonzalez Iñárritu, es soberbio y logran dotarla de tensión, comedia y dramatismo al mismo tiempo. La historia de Riggan es tragicómica, es dura, genera rechazo y adhesiones, todas cuestiones que el equipo de escritores y el director supieron transmitir muy bien en los momentos importantes del film.
Otro punto fuerte es la cinematografía. Todo sucede en un falso plano secuencia que está muy bien editado, tanto que pareciera que realmente se filmó en una sola toma. La estética está muy bien cuidada, con mucha dirección de arte, algo que encantó a la crítica y los espectadores ligados al mundo del diseño y el arte. Por momentos creo que se exageró un poco con estos factores cinematográficos y artísticos, como si hubieran sido pensados exclusivamente para cosechar premios y engatusar al público más artístico. No está mal, pero por momentos se notan un tanto forzados.
Lo último que quiero resaltar como pilar positivo está ligado a las interpretaciones de los protagonistas. Michael Keaton regresa con fuerza y un despliegue de talento increíble. Firme candidato al Oscar. Me pone contento su vuelta a la cima del cine. Por su lado Edward Norton, Emma Stone, Naomi Watts, Andrea Riseborough y Zach Galifianakis hacen un muy bueno trabajo de acompañamiento, sobre todo Stone que se la puede disfrutar en un rol distinto de lo que nos tiene acostumbrados y Norton que aplica esa excentricidad a lo "Wes Anderson" que tanto le gusta.
Ahora lo no tan bueno: Creo que si bien hay un muy buen manejo de una historia común que fue transformada en un relato para recordar, se nota que el director estaba yendo en busca de premios. Hay algunos elementos que sólo suman excentricidad, que son caprichos snobistas para cierto público y eso creo que le baja un poco la calidad. Se supone que uno como espectador no debería advertir estas cuestiones, pero acá están bastante claras.
En general creo que la película es un muy buen entretenimiento, con mucho talento puesto al servicio de la historia que se quiso contar. Personalmente le habría bajado un poco el tono snob, pero más allá de eso, creo que estamos ante una de las mejores películas que vamos a ver en 2015.



8 feb. 2015

La teoría del todo: La lucha personal de Stephen Hawking

* * *     BUENA

"La teoría del todo" es una de esas películas dramáticas que gran parte del público amará por lo emocional y superador de la historia, mientras que otra parte del público (menor) la rechazará por percibirla cursi y manipuladora. Personalmente creo que posee algunos elementos buenos y otros más viciados. 
Para comenzar por lo negativo voy a coincidir con las personas que percibieron un gran esfuerzo, demasiado subrayado por momentos, en pos de conseguir el llanto y bajarle la guardia al espectador. No se si les pasó lo mismo a muchos de ustedes, pero yo fui al cine buscando conocer más sobre la genialidad de la obra de Stephen Hawking y/o su historia de amor con Jane Wilde, quien escribió la novela sobre la cual se basó el film, pero en vez de esto me encontré con que la obra científica del físico se toca muy por arriba, la historia de amor con Jane es la que se lleva la mayor atención pero termina mal, y que en realidad la trama se enfoca demasiado en el deterioro físico y la enfermedad del protagonista. Con estas cuestiones para mi restó puntos porque cae en el cliché y se ubica en ese subgénero del minusválido famoso cuya historia de vida resulta interesante por la lucha que libró con su discapacidad y no por los logros que lo llevaron a ser reconocido.
La otra cuestión negativa se relaciona bastante con lo que acabo de señalar. Nos venden este biopic como LA historia de amor eterno entre Stephen y Jane, y en mi caso que no había leído la novela ni sabía mucho de la vida personal del científico me encuentro con que la gran historia de amor en realidad termina con los dos tomando caminos separados por el desgaste al que se vieron sometidos por la enfermedad de Hawking. Como lo apunté en mi crítica a la película "Amour" de Michael Haneke, no creo, o al menos es muy discutible, que la definición por excelencia del amor conyugal sea vivirlo mientras todo esté diez puntos pero cuando la cosa se comienza a complicar en serio, la relación se torna en un calvario hasta que una de las partes no soporta más y da fin a la relación. En "La teoría del todo" Jane es la mujer 10, la esposa ejemplar y valiente que hace frente a la enfermedad del marido en pos del amor, al menos hasta que pasan unos 20 años, se cansa y se enamora de otro tipo, con el cual se sugiere en la historia tuvo un amorío mientras seguía casada con Hawking. Lo mismo hace Stephen, que termina enganchándose con su terapista de lenguaje. El gran amor de la pareja... un tanto endeble.
Pasando ya a lo positivo, remarco las buenas actuaciones de Eddie Redmayne ("Les Miserables") y Felicity Jones ("La mujer invisible"). Su química en pantalla resultó creíble y fresca. Por otro lado, me gustó la premisa de mostrar el lado más humano de Stephen Hawking, de poner en pantalla a una persona que se conecte con el público y nos muestre su historia de amor (o desamor en este caso).  El enfoque del guión me parecía acertado y fresco para un biopic, salvo que finalmente la gran historia de amor no terminó como uno imaginaba.
La fotografía también es buena y nos traslada por un rato a la Inglaterra de los 60s.
El balance general es el de un buen entretenimiento, que mueve al espectador y lo conecta con los protagonistas, aunque algunos de los recursos utilizados caigan en el cliché y el golpe bajo. No es una de las mejores películas del año y probablemente no debería haber sido nominada como Mejor Película en los Oscar, pero es el tipo de film del que disfruta gran parte del público al que no le importa pensar en los artilugios usados por el director, sino que le interesa sentirse motivado, emocionado y entretenido.



7 feb. 2015

El destino de Júpiter: Mundo Wachowski

* * *     BUENA

Los Wachowskis vuelven al ruedo con una super producción que lamentablemente no tuvo el resultado que esperaban. ¿Es un moco? No. ¿Es un peliculón que la gente no supo apreciar? Tampoco. En realidad es un buen film de aventuras y ciencia ficción, que si bien logra entretener no llega a maravillar y se torna un producto de corto o, a lo sumo, mediano plazo. Hoy en día con la cantidad de bombardeos del cine no alcanza con ser un producto aceptable, menos si el presupuesto dedicado a la producción sobrepasa los 170 millones de dólares.
Lana y Larry insisten en la creación de mundos intergalácticos complejos en los que insertan una historia que más o menos funciona. El problema es que se concentran demasiado en la elaboración del contexto de la historia y no en la historia misma.
En esta ocasión nos presentan a Júpiter Jones, interpretada por Mila Kunis, una joven de ascendencia rusa que limpia casas para ganarse la vida. El tema es que Júpiter no sabe que en realidad es parte de una poderosísima familia que controla parte de la galaxia, los Abrasax. Cuando los intereses económicos y políticos de sus familiares se ven amenazados por su existencia, mandan a distintos grupos de cazadores a eliminarla. Entre estos mercenarios, se encuentra Caine Wise, Channing Tatum, un híbrido mezcla de lobo y humano que se arrepentirá de su misión y la ayudará a mantenerse a salvo de las garras de sus familiares galácticos. La ayudará mucho, ya que durante todo el metraje Júpiter la juega de damisela en peligro, un tanto inútil.
Y... primero que todo, tiene varios clichés. El mercenario que se enamora de la protagonista es algo ya un tanto gastado. Que Júpiter sea una débil mujer que debe ser protegida y salvada por el machote, también es antiguo. Y así hay algunos clichés más. 
Por otro lado, presenta un nuevo mundo de ciencia ficción que si bien tiene referencias a varios exponentes del género que ya hemos visto, resulta atractivo a los sentidos y una bocanada de aire con respecto a la creciente cantidad de remakes y secuelas. Acá no queda otra que aplaudir a los hermanos Wachowski, que más allá de que no vienen teniendo mucho éxito, nunca bajan los brazos y siempre nos quieren ofrecer algo distinto, nuevo, que no hayamos visto aún. Estos mundos mágicos de ficción pueden gustar más o menos, pero es innegable que los tipos le ponen mucha garra y talento para crearlos. 
El problema de estos directores y escritores es que elaboran ideas grandilocuentes que luego no son bien moldeadas en el guión. Se limitan para poder llevar adelante la historia de manera fluida y original, y terminan cayendo en varios lugares comunes del género de la ciencia ficción y la acción. Suman por el lado de la innovación en el planteamiento de la trama y en los aspectos técnicos, pero restan a la hora de llevar adelante la idea y hacer un cierre digno de un film de estas dimensiones.
Es entretenida, colorida, con buenos efectos visuales y una premisa no tan común, pero también es un poco estruendosa de más, contiene varios clichés y abarca más de lo que puede apretar. Sólo para fanáticos de la ciencia ficción.



5 feb. 2015

El código enigma: Un llamado de atención a la ignorancia

* * * *  MUY BUENA

"The imitation game" es una película sobre la labor durante la Segunda Guerra Mundial del matemático, llamado el padre de la computación, Alan Turing. 
Poco se conocía de su genialidad y gran aporte al fin de la guerra, en gran parte, por la torpeza de una mentalidad obtusa de la sociedad de esa época que lo relegó a las sombras por el solo hecho de haber sido homosexual. Y de eso justamente se trata la película, de reivindicar y hacer conocer un poco de la vida de este atormentado genio que hizo un gran aporte a la humanidad mientras que esta sólo le dio la espalda.
Como buen superdotado, Turing era un tipo incomprendido y bastante insoportable, tanto que enfurecía a casi cualquier persona que tuviera que lidiar con él, ya sea laboralmente como en la vida cotidiana. Con varios problemas familiares desde su infancia, esto tampoco ayudó a formar un carácter amable en él. Bullying en el colegio, la pérdida de su primer amor a causa de la tuberculosis, algunos problemas mentales como la paranoia... no debe haber sido nada fácil ser Alan Turing.
El director Morten Tyldum ("Headhunters") junto al guionista Graham Moore hicieron un gran trabajo, dándole a la trama una combinación de drama y suspenso que mantiene interesado al espectador. La dupla protagonista que conformaron Benedict Cumberbatch y Keira Knightley tuvo buena química, esta última sabiendo despertar el lado amable y más humano de Benedict en la piel de Turing. 
Los carrera armamentística nazi era muy avanzada para la época y entre algunas maravillas de la guerra, tenía un sistema de comunicación en clave al que los británicos llamaron "Enigma". Los aliados al conocer de este recurso, se dieron cuenta que descifrando los códigos podrían aventajar a los alemanes y fue por esto que armaron un grupo de trabajo con mentes brillantes entre las que se encontraba la del matemática Alan Turing. Cuando la investigación y las pruebas llegaron a puntos desalentadores para todo el equipo, fue Turing quien vio más allá y puso en marcha la construcción de una máquina que pudiera descifrar a Enigma. Esto, junto a su soberbia y falta de tacto, llevó a que se produjeran grandes discusiones con sus propios compañeros de equipo como con los directivos del proyecto. La historia contada en el film, nos muestra como sus compañeros supieron descubrir el lado bueno del matemático y como éste también aprendió de ellos, sobre todo lo que hace a don de gentes.
La perseverancia, el trabajo incansable, la visión atinada del bien común (algo que no siempre es fácil de dilucidar) y la gran inteligencia llevaron a este hombre a jugar un rol fundamental en la historia de la humanidad y nosotros casi no sabíamos de su existencia. Aplaudo a quien se le ocurrió rescatar la figura de Turing.
Desde el punto de vista cinematográfico, la adaptación del libro de Andrew Hodges está muy bien llevada a lo audiovisual, quizás con un ritmo un tanto más lento que lo que puede ofrecer la lectura, pero con un desarrollo que permite al espectador identificarse con el personaje principal. Por momentos lo detestás, otro te parece un crack, luego lo volvés a despreciar un rato y más tarde lo querés de nuevo. Se hizo un buen trabajo exhibiendo las fortalezas y las debilidades de la persona.
La interpretaciones como resalté más arriba en esta reseña son muy buenas, sobre todo Cumberbatch que brinda una performance entrañable. El reparto acompaña muy bien y se notó que hubo una dirección cuidado en cada escena.
Un film biográfico para conocer sobre algunas personalidades que han hecho mucho por el mundo y de los cuales se sabe muy poco. Una película que nos muestra nuestros errores como sociedad con el fin de que aprendamos algo para mejorar en el futuro.



31 ene. 2015

Inquebrantable: Angelina va puliendo pero aún no lo logra

* *     REGULAR

"Unbroken" es el segundo largometraje dirigido por Angelina Jolie que, luego de la vapuleada "In the land of blood and honey", logra hacer crecer un poco más su rol de directora aunque no le alcanza para que la incluyamos dentro del grupo de buenos directores.

La película se basa en el bestseller de Laura Hillenbrand "Invencible: Una historia de supervivencia, valor y resistencia durante la Segunda Guerra Mundial" que cuenta las memorias de Louis Zamperini, un atleta olímpico devenido en soldado que debió superar la dura prueba de sobrevivir 47 días a la deriva en un bote salvavidas junto a dos compañeros de batallón y luego 2 años como prisionero en un campo de concentración japonés.
A priori suena bastante bueno todo, pero en la práctica hubo varios elementos que no le permitieron convertirse en un film trascendente. En primer lugar hablemos de la historia en sí. Jolie plantea la narración como el interminable calvario de un hombre, heroico, cuya vida pareció ser un compendio de mala suerte y sufrimiento. Más allá de esto, Zamperini logró sobrevivir y superar los difíciles obstáculos que le puso la vida. Acá creo que está el primer elemento débil de "Unbroken". Tanto directora como escritores se concentraron demasiado en el sufrimiento del protagonista y no en la superación de los acontecimientos. El verdadero Louis Zamperini vivió hasta el año 2014, en el que falleció a los 97 años. Para que el relato fuera un verdadero exponente de superación, deberían haberle dado un poco más de rosca a la vida luego del horror y no tanto a la supervivencia pura durante los eventos, sobre todo si el sacrificio del protagonista dura 137 minutos. Jolie se enamoró de mostrar más el sufrimiento que la superación.
Otro elemento que me pareció debilitó la propuesta fue el querer abarcar demasiado. Los eventos trágicos de Zamperini casi que podrían haber sido películas individuales por la cantidad de tiempo y detalle que se les otorgó. Creo que no se supo priorizar los momentos más relevantes y ofrecer una película más expeditiva. Esto, junto a la repetición constante de los sacrificios que debió hacer, produjo que el espectador llegue al último mirando el reloj y pidiendo la hora para que se termine la épica.
Finalmente en el apartado negativo, el guión que escribieron los hermanos Coen junto a Richard LaGravanese ("Pescador de ilusiones") y William Nicholson ("Gladiador") fue bastante liviano y con poca substancia. Un compilado de un tipo con mucho espíritu que le hizo frente a las situaciones más extremas.
No todo es malo en "Unbroken". La fotografía es realmente muy buena y Angelina Jolie logra ofrecernos algunos momentos épicos como la batalla aérea del principio o el bombardeo al bota salvavidas. Como digo al comienzo, se nota que Jolie está puliendo sus dotes como directora, aunque aún cae en algunas trampas de manual y se desvía en la búsqueda de grandilocuencia en pos de cosechar algún premio. Ojalá la tercera sea la vencida.



30 ene. 2015

Búsqueda Implacable 3: Un cierre poco digno

* *     REGULAR

Llegó la tercera parte de la saga y se cumplió mi miedo. El cierre de la trilogía de Bryan Mills es la más floja de las tres entregas.

Gran parte de la culpa se la hecho al productor Luc Besson, que no supo parar donde debía. Al menos podría haber contratado a un director más picante que Olivier Megaton, cuyos trabajos anteriores no han sido de lo más copados. "El Transportador 3", "Búsqueda Implacable 2", "Colombiana", son películas de acción de calidad media, algunas más entretenidas que otras, pero que no causan impacto verdadero. Este cierre de trilogía adolece de la misma enfermedad. "Búsqueda Implacable 3" tiene un guión bastante chato, con varios problemas de narración, algunas hazañas inverosímiles y mucha acción PG-13. Las coreografías de pelea cuerpo a cuerpo, las explosiones y las persecuciones están muy bien logradas, pero ese es algo que ya sabemos que Besson y Megaton saben hacer. Esta vez estábamos con ganas de que cambiaran el chip de la venganza como motor principal de la trama y nos ofrecieran algo más original, pero no, se quedaron en la zona de confort y cruzaron lo dedos para recaudar con el efecto de cola de las entregas anteriores. Como escribí en la reseña de la segunda entrega de "Taken", la historia de fondo de la primera película era interesante, se adentraba en el mundo de la trata, las mafias organizadas del poder y el dinero. En los dos filmes posteriores la trama viró hacia la venganza pura, algo que ya hemos visto en el cine miles de veces.
Otro error creo es haber minimizado cada vez más los personajes de Lenore (Famke Janssen), la ex esposa de Mills, y Kim (Maggie Grace), la hija. Con cada entrega se volvieron más superficiales e inútiles, al punto tal de que a Lenore la matan en esta tercera entrega y ya nos lo muestran desde el trailer. Con el rol de Kim, repito también lo que dije anteriormente en la reseña de la segunda parte, ¿no habría sido más interesante hacer que Kim se volviera una adulta más áspera digan hija de su padre? No, la siguieron poniendo en el rol de damisela en peligro.
Otra cuestión floja tuvo que ver con las embestidas que recibió el protagonista. Hay al menos dos secuencias que son un tanto ridículas por como se manejaron. Por ejemplo en una de ellas Bryan Mills cae dentro de un auto por el hueco de un ascensor que apenas toca el piso explotar varios pisos hacia arriba llegando la llamarada hasta el techo. No nos explican como Mills logra salir ileso, pero acto seguido lo vemos casi sin ningún rasguño. Realmente nos subestiman.
Por último pero no menor tomaron al esposo de Lenore, Stuart St. John, y cambiaron al actor original para ponerlo a Dougray Scott, cuyos roles en cine son casi en el 100% como villano. Si ves bastante cine, al verlo aparecer ya te das cuenta de como viene la mano con todo lo que va a pasar.
Liam Neeson está muy bien en su rol como siempre. Es un tipo con una presencia increíble en pantalla, pero ni él logra salvar a esta película de caer en lo común.
Un final bajo para un personaje altísimo que se merecía un cierre con gloria y calidad.



29 ene. 2015

Dios mío, ¿qué hemos hecho?: La Francia cosmopolita

* * * *  MUY BUENA

Interesante propuesta del cine francés que toma un problema social tan actual y serio para transformarlo en el disparador de una multiplicidad de situaciones que se nutren del humor y la ironía. Esta taquillera comedia recepta la tensión racial y la pone sobre la mesa de una disparatada familia francesa que convive entre la culpa y la redención.
Nominada a los premios Goya 2015 en la categoría de "Mejor película europea", la trama nos presenta a Claude y Marie asistiendo a las bodas de tres de sus hijas. Una familia tradicional de la sociedad francesa que se construyó bajo los preceptos de la religión católica. Pero ambos ven en esas bodas una especie de castigo divino, ya que sus hijas se casan con un chino, un musulmán y un judío. 
Con yernos inmigrantes y no cristianos, Claude y Marie ven desmoronar sus tradiciones y sus valores, naciendo una tensión que repercute en el seno de la familia. pero mantienen todas sus esperanzas intactas en su hija menor. La débil estabilidad familiar lograda después de mucho tiempo se verá amenazada cuando la joven les presente a su futuro esposo quien, pese a ser católico, es africano.
La tolerancia (o intolerancia) racial y religiosa, los prejuicios y los conflictos familiares se mezclan en este guión, que se asienta sobre pilares sencillos pero bien apuntalados. La escena inicial de la película es un presagio de lo que se verá a lo largo de la cinta. Y créanme que de la forma en que la película se presenta, cualquiera compra la fórmula instantáneamente. Es la tensión en las relaciones familiares las que van llevando hacia adelante la trama y la dota de una fuerte dosis de entretenimiento. Porque lo que se ve en pantalla no dista de lo que puede suceder en cualquier mesa familiar de domingo. En la sencillez están los elementos que divierten, los que permiten las risas y los que invitan a reflexionar. Y que una cinta tenga diversas invitaciones que proponer al espectador es algo poco común.
Con un montaje dinámico, que ayuda a acentuar las distintas situaciones disparatadas que suceden, la cinta cumple. Y un factor que contribuye a ello es el trabajo actoral de la pareja protagonista y de los actores que interpretan a los yernos. La interacción entre ellos es fuente de los mejores momentos de la película.
No hay que olvidar lo que el elemento principal de la cinta implica para la sociedad francesa, más aún después del atentado al semanario Charlie Hebdo a principios de este año. En un país tan heterogéneo desde el punto de vista étnico, que una película aborde esa problemática en clave de comedia implica proponer el espacio necesario para descubrir las similitudes en medio de las diferencias. Es el mensaje que queda luego del final.
Para concluir, estamos ante una cinta más que efectiva, que optimiza todos los elementos con los que cuenta y los dirige hacia un resultado positivo. Cine francés del que divierte... y mucho.

Crítica realizada por Leo Arce.



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